LA MENTERIA

AUIDO-LAMENTIRA

Son arena en mis ojos
Las mentiras de tus labios
Que duelen, que laceran,
Que se convierten en agravios.

Heridas que supuran
Tus palabras amargas
Esas que arden, que queman
Que me hacen las horas largas.

La mentira es tu látigo
El que usas para castigar
Para demostrar una y otra vez
Que no sabes amar.

Te pido que te vayas
Suelta ya tus cadenas
Libera ya mi cuerpo
De esta fría y letal condena.

Por: Hiro

REFLEJO

REFLEJO

AUDIO-REFLEJO

Que idiota es ese sujeto,
Que poco le cabe la vida en los ojos,
Que caso perdido en medio de los besos
Deja que lo asalte la duda y la razón.

Cobarde,
Sin la quinta parte de su alma,
Con solo un cuarto de su corazón,
El silencio es su idioma, patria y perdición.

Oscuro, aun cuando
Arde la flama que quema
Que le atraviesa la piel
De las palabras envenenadas
Que su lengua pronunció.

Desvelado escuchando el reloj
En su lento y tímido andar
Destrozados sus pensamientos
Perdido en su soledad.

El espejo refleja su imagen
Negra visión de lo que un día fue
Sabiendo que eso se acabó
Sabiendo que ya no tiene fe.

 Por Hiro Keizan

ALAS EN ROJO

AUDIO-CUENTO

Lentamente me paré en la orilla del balcón desde mi posición podía ver las dos casas,  en ambas se respiraba felicidad, tensión, una especie de vacío en el estómago que por alguna extraña razón los humanos confunden con mariposas.

No, no soy un mirón pervertido cualquiera, mi nombre es Eros, aunque los romanos me llamaron Cupido y con ese nombre soy conocido en estos días, no soy un ser normal, soy lo que mortales llaman una deidad, en mi caso soy el dios del amor y como tal debo observar a esta pareja de tortolos, ellos son muy especiales para mí.

Lo veía todo, Gloria se puso su mejor vestido, se pintó la boca con ese tono rojo que hacía que Teo se volviera loco, se miró en el espejo una vez más, se acomodó el pelo y revisó por última vez su bolso, quería asegurarse de no dejar nada, cepillo, lápiz labial, espejo, maquillaje para un retoque rápido todo lo necesario para que la cita saliera perfecta.

Teo estaba sentado en el sillón de su cuarto, estaba tenso, ya hacía más de una hora que estaba listo para salir a casa de Gloria, pero no se atrevía, había intentado de todo para calmarse, leer un libro, jugar videojuegos, incluso pensó en caminar, pero no quería estar sudado, no antes de llegar a la casa de ella.

Al fin llegó la hora, el reloj marcaba las 5 menos 10, Teo salió de la casa con mucho cuidado para no despertar a su padre que dormía en la sala, subió a su auto y se dirigió a la nevería donde su chica le esperaba.

Fue un viaje tranquilo, a pesar de que las nubes negras que cubrían el cielo presagiaban la tormenta que estaba por llegar, Teo bajó del auto y se dirigió hacia la nevería, por la ventana pudo ver a Gloria sentada en una de las mesas, su cara se iluminó, esa mujer era una belleza, ella volteó y al verlo una sonrisa se dibujó en su rostro.

Yo espere tranquilo mientras gruesas nubes de lluvia corrían por mi rostro, los dos tuvieron una gran velada, rieron, jugaron, se acercaron como nunca antes se habían acercado a otra persona, aquello sin duda, sin ninguna duda era amor, el más puro y precioso amor.

Un rayo atravesó el cielo mientras yo levantaba mi arco, con todo cuidado coloque la flecha y apunté directo a Teo, la flecha salió despedida a toda velocidad pero yo la vi como en cámara lenta, como mágicamente entró sin romper el cristal, como penetró milímetro a milímetro en el pecho de ese muchacho hasta llegar a su corazón.

El efecto fue fulminante, de inmediato Teo se desplomó en el piso, se tomó el pecho y alcanzó a mirar a Gloria, una última mirada antes de hundirse en la oscuridad eterna, quedó ahí tendido, sin vida con los ojos abiertos e inyectados en sangre.

La muchacha no podía creerlo, se levantó de su asiento y corrió hacia él, pero era demasiado tarde, Teo ya no estaba, se había ido, como el sol detrás de aquellos nubarrones, yo extendí mis alas y lentamente bajé a su lado, los verdes ojos de gloria estaban inundados de lágrimas, yo alargué mi invisible mano y acaricié su cabello, ahora era mía, solo mía, para darle todo, todo mi amor.

Escrito por:

Audiolibro “Los juegos del hambre”

Es la hora.

Ya no hay vuelta atrás.

     Los juegos van a comenzar.

            Los tributos deben salir a la Arena y …

                    Luchas por sobrevivir.

                                          GANAR SIGNIFICA FAMA Y RIQUEZA

                                                   PERDER SIGNIFICA LA MUERTE SEGURA

                                                             ¡QUE EMPIECEN LOS SEPTUAGÉSIMO CUARTOS

                                                                                               JUEGOS DEL HAMBRE!

PRIMER PARTE

                   “LOS TRIBUTOS”

PARTE 1

PARTE 2

PARTE 3

PARTE 4

PARTE 5

PARTE 6

PARTE 7

PARTE 8

PARTE  9

PARTE  10

SEGUNDA PARTE

                     “LOS JUEGOS”

PARTE 11

PARTE 12

Imaginación

ESCUCHAR- AUDIO

La sensualidad de tu piel es el momento en que nos ocupa el silencio, el instante en donde tu piel rosa con mis ganas, tus manos son la locura candente de mi alma.

Aprendiendo a tocar tu cuerpo con sólo una mirada, con sólo un segundo para determinar la manera en que quiero perderme en tu ser.

Ámame, es lo único que quiero saber en este momento, es lo que más me excita al final de la noche.

 

No digas más, no te detengas, continua… tócame.

Batalla

ESCUCHAR-POEMA

Desde lo alto del puente
Donde se cruzan las espadas
Donde hablan los cañones
Donde gritan con dolor las almas.

En la torre del dolor
Donde comienza el sufrimiento
Lugar de vida y muerte
De fin y renacimiento.

Laberinto de los sátiros
Con sus hachas afiladas
Sonrisas ocultas tras sangre
De guerras perdidas y ganadas.

Ahí donde pega el viento
Con sus cadenas de acero
Nido de los fantasmas
De alaridos lastimeros.

Espectros que cruzan el campo
Tocando tambores de batalla
Al son de militar trompeta
Al unísono de la metralla.

A tus pies y derrotado
Yace en el campo quién ha caído
En charco de rojo pintado
Víctima de tu cuchillo.

Al final nada queda
Solo destrucción y vidas rotas
Una página de un libro
Y al pie una simple nota.

Escrito por:

Acompañando a la soledad

ESCUCHAR-POEMA

La soledad es un perro viejo
En un estacionamiento abandonado
Son los besos olvidados
En unos labios de azul marchito.

Soledad son las horas muertas
En una autopista a medianoche
Los libros guardando polvo
En un estante sin cerrojo.

La soledad vive en una tumba
Que nunca ha sido visitada
Sonríe cuando nieva en tu alma
Cuando te asaltan a mano armada.

Soledad es el suicidio de los recuerdos
La fiesta de la depresión
Un ebrio tirado en la banqueta
Un gallo sin canción.

La Soledad esta tan sola
Y busca tu compañía
Para hacerte sentir su pena
Para acompañarte noche y día.

Escrito por: